Alejandro Hahn: El novato, el inconsciente...el tarao. ¿Pero qué hago yo aquí? Esto es lo que me pregunto cada vez que veo mi inscripción en el Maratón de Berlín.
Mi Currículum Vitae como corredor es corto...pero intenso: empecé a correr en septiembre de 2006. Pensé que iba a ser una manera de desahogarme y desestresarme entre tanto trabajo y el comienzo del EMBA en el IESE. Pero no se me ocurre otra cosa que el primer día de clase sentarme al lado del incombustible “MaraTono”, quien me convence para entrenar un poquito más “seriamente” y presentarme a la San Silvestre. Bufff....primer objetivo conseguido, justito justito, pero por debajo de una hora. El lema de esta carrera era “¿Sufres más cuando corres o cuando no sales a correr”? No me pidáis que conteste ahora...

Abril es el mes perfecto para consagrarme como “medio-corredor” y tras una escasa, aunque dura preparación me presento a la Media Maratón de Madrid: mi “muro” se presentó en el km. 16, pero apreté los dientes y, todavía hoy no sé cómo, conseguí llegar a la meta. Segundo “bufff...2 horas y minutos de ná”. En ese momento no supe si reír o llorar: el baile de sambito que llevaban mis agarrotadas piernas me impidieron pensar. Hoy guardo el recuerdo de aquella carrera como uno de mis mayores y más sufridos logros.

Y ahora que ya soy “medio-corredor”, quiero convertirme con vuestro apoyo y dineritos para esta maravillosa Fundación y la causa por la que se mueve, en un “corredor entero”. Mis objetivo es uno: terminar. Y no os puedo engañar, no lo veo fácil, más bien todo lo contrario. Ésta es mi primera vez y sólo pensar en lo que hay después de cruzar la pancarta de “salida” me pone malo...y eso que “juego en casa”. Pero una cosa sí puedo aseguraros: pondré todo lo que esté en mi mano para cruzar la meta y llegar a mi tercer “bufff”.

Si lo consigo, pensaré en todos vosotros...si no llego, también. Porque ahora sí sé por qué estoy aquí: estoy aquí por la Fundación, por mí...y por vosotros.