Pablo Cavero. Un año más, y van
tres consecutivos, he vuelto a aceptar el reto de correr
durante más de cuatro horas los 42 kilómetros que
corrió Filípides en la batalla de Maratón,
hace ya muchos siglos. Aunque con esta hazaña salvó
a su pueblo, no es un gran consuelo saber que este guerrero murió
después de recorrer esta distancia...
Mi motivación viene de conseguir recaudar fondos, gracias
a tu generosa ayuda, para la Fundación Deporte y Desafío.
En los últimos años he podido ver cómo personas
con diferentes discapacidades podían prácticar el
ski, golf, hípica y otras muchas actividades que patrocina
la Fundación. Esta labor ayuda a muchas personas a no aislarse,
a salir de casa, hacer amigos, integrarse socialmente y disfrutar
del deporte y de los grandes valores que éste aporta a
todas las personas que vemos en el deporte, una gran escuela para
la vida.
El año pasado en Estocolmo sufrí mucho desde el
kilómetro 25. Un año más, había mucho
trabajo y llegué corto de preparación. Os aseguro
que fue gracias a vuestras donaciones como conseguí evitar
el infarto y llegar de pié a la meta del estadio Olímpico.
Cómo iría que ni reconocí a Mercedes (mi
mujer) cuando me recogió en la meta! Este año 2006
voy igual de justo de preparación (también hasta
arriba de trabajo para variar), voy a tener el cuarto hijo en
unos días, tengo el visto bueno de mi mujer (condición
necesaria pero no suficiente), y voy a necesitar que me déis
alas para que mi motor diésel, o más bien mi burro-taxi,
vea una zanahoria en forma de donativo que me permita apretar
los dientes hasta el último de los 42.195 metros.
Otra causa adicional para esponsorizar a este ya maduro y calvete
bancario-maratoniano es ver vuestra donación duplicada.
Estoy convencido de que el Grupo Barclays, dentro de su generosa
estrategia de Responsabilidad Social Corporativa, va a duplicar
un año más vuestras donaciones si consigo llegar
vivo a la meta de los Campos Elíseos...
Un beso y un abrazo, y un año más gracias por anticipado
por ayudar a muchas personas discapacitadas.
|